Mi confrontación con la docencia
El siguiente
texto es una reflexión acerca de nuestra labor como docentes, desde que
iniciamos sin tener conocimiento de lo que implica el que hacer docente, es una
autoevaluación, es como un mirar al espejo y pensar en lo que debemos mejorar
para obtener satisfacción en la actividad que estamos realizando.
Soy Ingeniero
Mecánico Electricista; estudie la maestría en Ciencias en Ingeniería Mecánica y
laboro como docente en el plantel MERIDA II en la ciudad de Mérida, Yucatán, mis
clases son generalmente las primeras horas del turno matutino; y al final del
turno vespertino, las materias que imparto, por lo general, son de las áreas de
matemáticas y física, así como también asignaturas técnicas, instalaciones
eléctricas y electrónicas, etc.
He impartido
módulos esporádicos, que no son de mi perfil, como por ejemplo: Biología, y
Autogestión del aprendizaje e Inglés ; siendo esta última
asignatura la que más satisfacción me ha dado, pienso que es muy importante
hablar otro idioma, por otra parte con Autogestión del aprendizaje aprendí
dinámicas grupales que me sirvieron para interactuar más con los alumnos, que
en el caso de las asignaturas matemáticas el tiempo no permite darnos la
oportunidad de hacerlo ,además que los temas apegados a la Psicología , p .e.
autoestima me enriquecieron y me hicieron ver la educación desde otro perfil,
desde otro punto de vista.
Crecí
rodeado de primos y/o familiares que son maestros y siempre me llamó la atención
la enseñanza, sin embargo, fue cuando estudie mi maestría que se me dio la
oportunidad de entrar al CONALEP, donde al principio debo reconocer que fue muy
difícil, expresar mis conocimientos, muchas veces con nervios y preocupaciones,
lograr el control de grupo, sin embargo,
supere esa etapa ,y he descubierto que es una dedicación muy gratificante, me
han ayudado mucho los cursos de docencia que cada fin de semestre tomamos en la
escuela, por supuesto el conversar con maestros que estudiaron la Licenciatura
en Educación, pues me han compartido estrategias y técnicas de enseñanza.
Si bien es
cierto que el haber estudiado la maestría me abrió las puertas a la enseñanza,
de inmediato me di cuenta de la necesidad que tenía sobre la docencia y la
forma de enseñar; pues considero que siempre será importante y requerido seguir
aprendiendo en esta área para suplir y eliminar todas esas carencias que al
principio tenemos algunos profesionistas que no tenemos estudios en educación,
las que yo recuerdo que me afectaron mucho son: el uso de muletillas, nervios,
no controlar el volumen de voz, control de grupo; llegue de una maestría y tuve
que bajar el nivel a educación media superior, imitaba la forma de dar clases
de mis maestros de Licenciatura y/o maestría.
He seguido
laborando como docente porque es gratificante ver y encontrarse a los
diferentes alumnos laborando en distintas industrias y hoteles de la ciudad,
que te saludan con mucho respeto y agradecimiento; además considero que cada
día se aprende algo nuevo de los alumnos, de cómo reaccionan, de la
problemática que existe en la apatía a las matemáticas por ejemplo, y mi reto
es ese encontrar las estrategias y las competencias correspondientes para
vencer estos problemas y motivar el aprendizaje en este nivel, para poder
cimentar una buena educación y métodos de aprendizaje en los adolescentes.
Después de
la lectura de José Esteve, puedo percibir de manera objetiva que no podemos ser
maestros ideales, para empezar curse una licenciatura matemática, lejos de lo
humanístico que se requiere para ser docente. Sin embargo, como menciona el
autor, el primer paso es establecernos una identidad, el reflexionar lo que soy
en el salón de clases, si soy un simple transmisor de conocimientos teóricos o
prácticos, o soy aquel que es capaz de despertar la curiosidad en el alumno por
esos conocimientos. Y antes de despertar la curiosidad en el alumno, está el
despertar en mí el interés por fortalecer las debilidades que se puedan
presentar cuando se está frente al grupo.
El autor
aconseja aceptar que todos en algún momento necesitamos ayuda de otros
compañeros, el enriquecer nuestro repertorio pedagógico, como él señala, es una
gran herramienta, de gran ayuda nos es identificar las situaciones
problemáticas de otros docentes, tal fue el caso en esta ocasión el de
enriquecernos con el andamio cognitivo del grupo.
En ocasiones
caemos en el error de que basta con tener un dominio sobresaliente en algún
contenido para creer que estamos cumpliendo con nuestro papel de docentes, el
autor nos recuerda que lo principal es centrarnos en el alumno, es un “fracaso”
el no adaptar nuestras técnicas de enseñanza a las necesidades de los alumnos.
Un maestro con humanidad no olvida a aquellos alumnos que no pueden aprender a
la misma “velocidad” que la gran mayoría. Lamentablemente cuando el docente
opta por no rescatar a estos alumnos se
crea un gran rezago escolar.
Al seguir
avanzando en la especialidad he descubierto una serie de herramientas muy
valiosas para desempeñar la función docente, dentro de las cuales mencionaría por
ejemplo, el valorar y entender la etapa en la que se encuentran los estudiantes
ya que influye en la manera de cómo ven ellos sus estudios, he aprendido sobre
herramientas y técnicas de evaluación, sobre la planeación, sobre el desarrollo
de las competencias en el alumno, la creación webQuest o blogs, a interactuar
por medios electrónicos y la importancia de estos dentro de la educación actualmente.
Falta mucho
por aprender, de hecho nunca vamos a dejar de hacerlo pues la enseñanza, como
menciona el autor es “una aventura cada día”, así no me queda más que disfrutar
el lugar en el que ahora me encuentro, que tal vez no seamos socialmente
relevantes, pero si nos lo proponemos seremos transformadores de esos seres
humanos que son nuestros alumnos.

